Contrata ahora
900 11 11 40
¿Te llamamos?

¿Quieres que te llamemos GRATIS para más información acerca de nuestros servicios? Completa el siguiente formulario y procesaremos tu solicitud.

Qué es la fibromialgia y cómo se trata

28/02/2022

Salud

A pesar de los avances de la medicina y la investigación, existen aún a día de hoy enfermedades de las que se desconocen aspectos tan importantes como las causas que las provocan o cómo tratarlas para paliar sus síntomas. Uno de estos casos es la fibromialgia, una afección crónica que hasta 1992 no fue reconocida por la OMS. Hasta ese momento fue infravalorada y en la actualidad, muchos pacientes y profesionales de la salud manifiestan la estigmatización que sufren quienes padecen la, también llamada, “incapacidad invisible”.

 

¿Qué es la fibromialgia?

La fibromialgia es un patología crónica que se caracteriza por un dolor musculoesquelético generalizado, acompañado de una sensación de fatiga constante. Generalmente, estos dos problemas acaban generando otros asociados, como trastornos en el sueño, en el estado de ánimo e incluso en la memoria. 

Según los datos disponibles procedentes de los estudios EPISER de la Sociedad Española de Reumatología, la fibromialgia afecta en España aproximadamente a 1.100.000 personas, siendo más frecuente en mujeres que en hombres, especialmente a aquellas con edades comprendidas entre los 40 y 49 años de edad, aunque puede presentarse en personas de cualquier edad y sexo.

 

¿Qué causa la fibromialgia?

En cuanto a sus causas, aún no se han establecido los factores concretos que provocan esta enfermedad. Sin embargo, sí parece estar relacionada con el sistema nervioso central y su capacidad para procesar el dolor. Este genera una respuesta anómala, haciendo que el paciente tenga una mayor sensibilidad al dolor, reaccionando ante estímulos que para el resto de personas no resultan dolorosos. 

En cuanto a por qué lo hace tampoco hay una respuesta clara. En algunos casos se trata de un trastorno genético y el paciente cuenta con familiares que también padecen fibromialgia. Pero en otros, la enfermedad parece provocar o potenciarse por factores externos, como un suceso traumático que ha generado estrés físico o emocional, o ciertas infecciones virales o bacterianas.

 

Síntomas y diagnóstico

Debido a la naturaleza de la enfermedad, la fibromialgia es una enfermedad difícil de diagnosticar. En la actualidad no existen pruebas específicas para detectarla y sus principales síntomas, dolor y fatiga generalizados y constantes, son comunes en otras muchas afecciones, por lo que en muchas ocasiones es difícil detectarla. 

En general, el paciente es diagnosticado por el reumatólogo una vez que se han consultado al resto de especialistas y los exámenes realizados han descartado las diferentes enfermedades posibles. Como los resultados de exploraciones físicas, análisis de sangre y radiografías son positivos en este tipo de pacientes, se ha establecido una forma de diagnóstico estándar: dolor generalizado durante más de 3 meses de duración, la presencia de otros síntomas físicos como problemas de memoria, de sueño y fatiga, y la presencia de 11 o más puntos de dolor de los 18 establecidos por la Academia Americana de Reumatología.

Aún así, debido a la imposibilidad de contar una prueba que certifique la presencia de esta afección, en muchos casos no se diagnostica y los pacientes se sienten aislados e incomprendidos, siendo la depresión, la ansiedad y los trastornos del sueño algunos de los síntomas más comunes que se desarrollan junto a la fibromialgia.

 

Tratamiento de la fibromialgia

Esta enfermedad no tiene cura, pero sí que existen tratamientos que pueden ayudar a tratar los síntomas y mejorar la calidad de vida del paciente. En primer lugar, es necesario realizar ciertos cambios en el estilo de vida, empezando por una dieta sana y equilibrada, y la práctica de ejercicio físico moderado de manera habitual. Son beneficiosas las técnicas de relajación y meditación, para ayudar a reducir la ansiedad así como facilitar el descanso, recuperando patrones de sueño óptimos. 

Además, existen ciertos fármacos que pueden aliviar el dolor, siempre prescritos por un profesional, así como terapias fisioterapéuticas y psicológicas, que contribuyen a la mejora del estado de ánimo, la fuerza y la resistencia del organismo.

 

En SALUS te ofrecemos uno de los mejores seguros médicos y contamos con un amplio cuadro médico que te ayudará a recibir el diagnóstico y tratamiento que necesitas. Contrata ahora tu póliza y disfruta de todas nuestras ventajas. ¿Hablamos?