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Remedios caseros para la tos: ¡los que funcionan!

19/12/2022

Salud

La tos es uno de los síntomas más comunes provocados por los cambios de estación, las bajas temperaturas y las infecciones virales que derivan de estas dos. Especialmente, los más pequeños de la casa y que ya van al cole, son más propensos a sufrirla. 

El dicho “es más viejo que la tos” tiene su razón de ser, ya que el intentar aliviarla es una incógnita que se lleva intentando hallar desde hace mucho tiempo y para la que siempre salen nuevos remedios. Seguro que más de uno sigue aplicando los mismos que utilizaban sus padres o abuelos.

Por ello, y para que puedas probarlos todos, en este post hemos recopilado una serie de remedios caseros para la tos, pero que funcionan, que funcionan de verdad. 

Remedios caseros para la tos

 

Oro líquido: la miel, como remedio natural para la tos

La miel cuenta con propiedades antibióticas que ayudan a aliviar la tos provocada por afecciones como el resfriado común, la gripe o la sinusitis. Si es tomada con constancia durante 3 veces al día, puede ser tan efectiva como los medicamentos antitusivos para aliviar la tos. 

Esta se puede tomar sola o mezclada con alguna infusión o con limón, pero a pesar de sus beneficios, no es recomendable dar miel a los niños menores de un año, ya que tienen riesgo de botulismo, una forma inusual, pero grave, de envenenamiento por alimentos. 

 

Infusiones con limón 

Gracias a su alto contenido en vitamina C, el limón es una fruta con grandes propiedades antibacterianas, muy útiles para aliviar la tos. Además, el zumo de limón tiene componentes antivirales que ayudan a la prevención de infecciones y el fortalecimiento del sistema inmunológico

Además de con la miel, otros remedios de la abuela para aliviar la tos son:  mezclar el limón con sal y pimienta, hacer gárgaras e infusionar tomillo y añadir limón y miel a la mezcla. Gracias a los ingredientes antiinflamatorios de esta mezcla, reduce la severidad de la tos. 

 

Jengibre

Otro de nuestros aliados contra la tos es el jengibre. Esta raíz de origen asiático tiene propiedades antibacterianas y antivirales que ayudan a nuestro cuerpo a luchar contra los virus y bacterias que nos provocan la tos, además, tiene propiedades expectorantes que favorecen la eliminación de la mucosidad acumulada. 

Se puede consumir en infusión, añadiéndole miel, o creando un jarabe de miel, jengibre y limón, mezclando todos los ingredientes en un bote de cristal y dejándolo reposar por unas horas. Se puede ingerir como un jarabe 3 o 4 veces al día. 

 

Cebolla

Aunque parezca un mito, la cebolla cortada junto a la cama durante la noche, ayuda a aliviar la tos. Esto se debe a los vapores que desprenden de este vegetal al ser cortado y que cuando estamos cocinando, nos hace llorar. Durante la noche, al respirar estos vahos, ayudan a calmar la tos

Si este remedio no te acaba de convencer, también se puede combinar con la miel. Para ello, tendríamos que hervir la cebolla durante 15 minutos y añadirles dos o tres cucharaditas de miel y dejarlo reposar. Posteriormente, colamos el caldo sobrante y tendremos un perfecto jarabe natural antitusivo. 

También es posible mezclarla con limón exprimido, licuando la cebolla hasta que quede líquida y mezclando ambos ingredientes para crear un jarabe. No podemos asegurar el mejor sabor, pero sí su eficacia para aliviar la tos. 

 

Curcumina

La cúrcuma, conocida como el oro indio, es una planta rica en antioxidantes, que, además de ser utilizada como producto alimenticio, también se usa como hierba medicinal debido a sus grandes propiedades antiinflamatorias. 

Su composición permite actuar como antiinflamatorio y broncodilatador, por lo que su consumo es muy beneficioso como tratamiento para la tos. La cúrcuma o curcumina, se puede tomar infusionada con agua y miel.

Esta especia no es recomendable para su consumo si padeces de problemas en el hígado o la vesícula, si estás recibiendo tratamiento anticoagulante o si estás embarazada o en periodo de lactancia. 

 

Vapor de agua

Tomar una ducha o baño de agua caliente o hervir agua en una olla y acercar la cara tapados con una toalla, puede ser un buen remedio para aliviar la tos y la congestión nasal. 

Además, si a este vapor de agua le sumamos unas hojas de eucalipto, será mucho más beneficioso. Esta especie se utiliza desde hace siglos para combatir diversas afecciones respiratorias, ya que cuenta con muchas propiedades antiinflamatorias, capacidad expectorante y un buen antimicrobiano. Para ello, bastaría con hervir el agua en la olla con las hojas de eucalipto y seguir el mismo proceso, acercando nuestra cara a la olla y taparnos con una toalla. 

 

Caldos calientes

Cualquier líquido caliente puede beneficiarnos para aliviar la tos y otros síntomas del resfriado gracias a los nutrientes que tienen las sopas. Con la sopa de pollo o el caldo de verduras conseguirás que la irritación de garganta baje considerablemente, además de la congestión nasal. 

 

Si la tos y los síntomas del resfriado persisten durante más de quince días, es recomendable acudir a tu médico de familia para valorar posibles infecciones bacterianas que requieran un tratamiento específico. Consulta en un clic nuestro cuadro médico y accede a tu especialista o centro más cercano de manera sencilla.