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Cómo prevenir las enfermedades cardiovasculares

04/04/2022

Salud

Según datos de la OMS, las enfermedades cardiovasculares son la principal causa de muerte en todo el mundo, llegando a provocar más de 15 millones de fallecimientos al año. Aunque existen condicionantes genéticos, en la mayoría de los casos estas enfermedades del corazón podrían evitarse manteniendo un estilo de vida saludable y adoptando unos hábitos menos perjudiciales para nuestra salud. Factores como el estrés, tener el colesterol alto o no controlar la hipertensión, son clave a la hora de provocar un infarto de miocardio o una angina de pecho.

¿Qué hacer para prevenir este tipo de enfermedades? Sigue leyendo para incorporar estos pequeños cambios en tu día a día y ser parte activa en el control de tu salud. En cuanto los asimiles en tu rutina verás que, además, te aportan múltiples beneficios en otros aspectos y te sientes mejor. 

 

Controla tu peso y ten una alimentación equilibrada

Uno de los principales factores de riesgo en el desarrollo de enfermedades cardiovasculares es el sobrepeso u obesidad. La razón se encuentra en el hecho de que, en la mayoría de los casos, un peso elevado suele ir acompañado de niveles altos de colesterol y triglicéridos en sangre, que multiplica la probabilidad de sufrir arteriosclerosis. A su vez, estos dos puntos anteriores se derivan de una mala alimentación, con un alto consumo de grasas saturadas, alimentos ricos en sodio y azúcares. La solución es muy sencilla y pasa por adoptar una dieta equilibrada como la mediterránea, rica en frutas y verduras, que aporte al organismo los nutrientes que necesita. Elimina o limita la comida rápida, los platos precocinados, los ultraprocesados y  los refrescos.

Este tipo de alimentación también te ayudará a reducir la posibilidad de padecer ciertos tipos de diabetes. Esta enfermedad puede dañar los vasos sanguíneos y los nervios que controlan el corazón, pudiendo llegar a duplicar el riesgo de sufrir enfermedad cardíaca diabética. Es decir, cambia tu dieta para evitar el exceso de peso que puede provocar la aparición de diabetes y, en el caso de que ya la padezcas, mantenla bajo control.

 

Haz ejercicio de manera habitual

El sedentarismo es muy perjudicial para nuestra salud y especialmente importante cuando se trata de la salud de nuestro corazón. Para mantenerlo fuerte debemos llevar una vida activa, levantándose del sofá y practicando deporte durante, al menos, 30 minutos al día 5 días a la semana. No es necesario practicar disciplinas muy exigentes, pero sí podemos comenzar a realizar pequeños cambios en nuestro día a día como, por ejemplo, utilizando las escaleras en lugar del ascensor, dando pequeños paseos o, si tenemos que desplazarnos en coche o en transporte público, aparcar dos calles antes de nuestro destino o bajarnos dos paradas antes de la que deberíamos.

Hacer ejercicio no solo beneficiará a nuestro corazón y sistema circulatorio, nos aportará también multitud de beneficios: descansaremos mejor por la noche, fortaleceremos nuestros músculos, seremos más flexibles y combatiremos la ansiedad o la depresión, sintiéndonos más felices y relajados. ¿Te animas a empezar?

 

Deja el tabaco y limita el consumo de alcohol

El tabaco mata y, por tanto, debemos recomendar una vez más que abandones este hábito tan dañino. El humo del tabaco, aunque sea inhalado de forma pasiva, afecta al corazón y los vasos sanguíneos por lo que debemos evitar nuestra exposición a las sustancias nocivas que contiene. De la misma manera, si queremos prevenir las enfermedades cardiovasculares debemos limitar el consumo de bebidas alcohólicas. El alcohol afecta a la presión arterial, haciendo que aumente, y además aporta calorías vacías a nuestro organismo, contribuyendo al aumento de peso. Ambos factores hacen que aumenten los daños producidos en nuestro corazón y nuestros vasos sanguíneos.

 

Reduce el estrés e intenta dormir bien

Como ya te hemos contado en otras ocasiones, el estrés es muy perjudicial para nuestra salud. Además de los efectos directos que tiene en el organismo, en muchos casos es un desencadenante de otros factores de riesgo, como una mala alimentación, el consumo de alcohol y tabaco, y el insomnio. Todo ello aumenta nuestras posibilidades de sufrir enfermedades cardiovasculares, por lo que es recomendable incorporar técnicas de relajación o practicar algún deporte que ayude a liberar la tensión en el día a día.

Si estamos más relajados, dormimos mejor. Y cuando tenemos un sueño de calidad en el que descansamos entre 7 y 8 horas por noche, le damos a nuestro cuerpo la energía que necesita para funcionar y operar adecuadamente. Por eso, es importante prestar atención a este aspecto y poner en marcha rutinas que faciliten el descanso nocturno, facilitándonos el quedarnos dormidos y, una vez conseguido, que el sueño sea reparador y profundo.



Para cuidar de nuestro corazón basta con prestar atención al estilo de vida que llevamos. Con estos pequeños cambios conseguiremos que sea más saludable, consiguiendo así una salud más fuerte y una mayor esperanza de vida. ¿Quieres empezar a cuidarte? Al contratar SALUS tendrás acceso a las coberturas que necesitas y un amplio abanico de profesionales sanitarios y centros hospitalarios a tu servicio. ¿Hablamos?